Étude 1 sur 4 · La visite de Marie à Elisabeth

  1. Estudio 1: La visita de María a Isabel
  2. Estudio 2: La alabanza o el Magníficat de María
  3. Étude 3 : La naissance de Jean le Baptiste
  4. Étude 4 : La louange de Zacharie lors de la naissance de son fils Jean
  • La visita de María a Isabel

    La visita de María a Isabel, relatada en el Evangelio de Lucas, destaca la fe de María y la importancia profética de este acontecimiento en el cumplimiento de las Escrituras. El artículo explora el contexto histórico y teológico de este encuentro.

    San Lucas 1.39-45 (Reina-Valera 1909) :
    En aquellos días levantándose María, fué á la montaña con priesa, á una ciudad de Judá;Y entró en casa de Zacarías, y saludó á Elisabet.Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fué llena del Espíritu Santo,Y exclamó á gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.¿Y de dónde esto á mí, que la madre de mi Señor venga á mí?Porque he aquí, como llegó la voz de tu salutación á mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le fueron dichas de parte del Señor.
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  • La alabanza o el Magníficat de María

    Este artículo examina el Magníficat de María, un cántico de alabanza en el que expresa su gratitud a Dios, reconociendo su papel en el plan de redención. Análisis de Lucas 1, 46-55.

    San Lucas 1.46-55 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor;Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador.Porque ha mirado á la bajeza de su criada; porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre.Y su misericordia de generación á generación á los que le temen.Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios del pensamiento de su corazón.Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes.A los hambrientos hinchió de bienes; y á los ricos envió vacíos.Recibió á Israel su siervo, acordándose de la misericordia,Como habló á nuestros padres á Abraham y á su simiente para siempre.
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  • El nacimiento de Juan el Bautista

    El artículo trata del nacimiento de Juan el Bautista, hijo de Zacarías e Isabel. Su nacimiento, descrito como milagroso, va acompañado de profecías y recuerda antiguos relatos bíblicos. Juan, cuyo nombre significa «Dios concede su gracia», es anunciado por Gabriel y llegará a ser un precursor del Mesías.

    San Lucas 1.57-66 (Reina-Valera 1909) :
    Y á Elisabet se le cumplió el tiempo de parir, y parió un hijo.Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios había hecho con ella grande misericordia, y se alegraron con ella.Y aconteció, que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban del nombre de su padre, Zacarías.Y respondiendo su madre, dijo: No; sino Juan será llamado.Y le dijeron: ¿Por qué? nadie hay en tu parentela que se llame de este nombre.Y hablaron por señas á su padre, cómo le quería llamar.Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.Y luego fué abierta su boca y su lengua, y habló bendiciendo á Dios.Y fué un temor sobre todos los vecinos de ellos; y en todas las montañas de Judea fueron divulgadas todas estas cosas.Y todos los que las oían, las conservaban en su corazón, diciendo: ¿Quién será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.
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  • La alabanza de Zacarías con motivo del nacimiento de su hijo Juan

    El artículo explora la alabanza que Zacarías, inspirado por el Espíritu Santo, pronuncia al nacer Juan, y anticipa el papel de Juan como precursor de Jesús, el Mesías. Estos acontecimientos, que tienen lugar en Ein Karem, revelan el plan divino que Zacarías y María ven realizarse.

    Daniel 9.24-27 (Reina-Valera 1909) :
    Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos.Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado.
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