La cuestión de si Judas Iscariote participó en la institución de la Santa Cena antes de abandonar la comida de la Pascua es objeto de debate entre los exégetas. Los relatos evangélicos no permiten dar una respuesta absolutamente segura, pues cada uno pone el acento en aspectos distintos de aquella noche decisiva.
El Evangelio de Juan es el único que relata con detalle la salida de Judas. Tras entregarle el bocado mojado, Jesús anuncia implícitamente la identidad del traidor. Juan precisa entonces: «Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era de noche» (Juan 13.26-30). El evangelista añade enseguida: «Cuando salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre» (Juan 13.31). Esta transición marca una ruptura narrativa importante: a partir de ese instante, Jesús se dirige exclusivamente a los once discípulos que permanecieron con él.
Los evangelios sinópticos relatan por su parte la institución del pan y de la copa (San Mateo 26.26-29; Marcos 14.22-25; San Lucas 22.19-20), pero no precisan explícitamente en qué momento Judas abandona la sala. Su objetivo principal no es ofrecer una cronología detallada de todos los acontecimientos, sino poner de relieve su significado teológico.
Se proponen, pues, dos interpretaciones principales. Según la primera, ampliamente aceptada por numerosos comentaristas, Juan sigue aquí el orden cronológico de los hechos. Judas habría salido inmediatamente después de recibir el bocado mojado, antes de que Jesús instituyera la Santa Cena. Desde esta perspectiva, no habría participado en el pan y la copa que simbolizan el nuevo pacto.
Según una segunda interpretación, los relatos sinópticos reflejan con más fidelidad el orden histórico de aquella noche. Judas habría estado entonces todavía presente en la institución de la Santa Cena y habría compartido el pan y la copa con los demás discípulos antes de abandonar la comida.
A falta de una afirmación explícita de las Escrituras, es imposible zanjar la cuestión con una certeza absoluta. No obstante, la progresión del relato de Juan, que subraya la salida inmediata de Judas antes del largo discurso dirigido a los once discípulos (Juan 13.31-17.26), lleva a numerosos exégetas a considerar más probable que Judas no participara en la Santa Cena propiamente dicha. Sin embargo, esta conclusión sigue siendo una deducción exegética y no una afirmación explícita del texto bíblico.