Este es precisamente el principal argumento de quienes piensan que Judas participó en la Santa Cena. Examinemos atentamente el texto.
En Lucas, leemos:
«Después tomó el pan y, habiendo dado gracias, lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De la misma manera, después de haber cenado, tomó la copa y se la dio, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Pero he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa.» (San Lucas 22.19-21)
A primera vista, Lucas parece decir que Judas está todavía presente después de la copa, puesto que Jesús declara: «la mano del que me entrega está conmigo en la mesa».
Una lectura cronológica
Si se supone que Lucas relata los acontecimientos en su orden exacto, la conclusión parece sencilla:
- Jesús instituye el pan;
- luego la copa;
- luego anuncia que el traidor sigue a la mesa.
Según esta lectura, Judas participó efectivamente en la Santa Cena.
Es la interpretación tradicional de numerosos Padres de la Iglesia, como Agustín de Hipona o Juan Crisóstomo.
Una lectura literaria
Sin embargo, muchos exégetas contemporáneos observan que Lucas no siempre sigue una cronología estricta. Su Evangelio contiene varias agrupaciones temáticas.
Algunos ejemplos:
- la triple tentación de Jesús se presenta en un orden distinto del de Mateo (San Mateo 4.1-11; San Lucas 4.1-13);
- el rechazo en Nazaret se sitúa muy pronto en el ministerio (San Lucas 4.16-30), probablemente para introducir el tema del rechazo del Mesías;
- algunas palabras de Jesús se agrupan sin preocupación aparente por su orden cronológico.
Así, varios comentaristas estiman que Lucas habría desplazado el anuncio del traidor para colocarlo después de la institución de la Cena, a fin de acercar dos temas:
- el don de la salvación;
- el contraste con la traición.
En otras palabras, Lucas seguiría aquí un orden teológico más que cronológico.
El testimonio de Juan
Aquí es donde el relato de Juan adquiere importancia.
Juan es el único evangelista que describe con precisión la salida de Judas:
- Jesús entrega el bocado;
- Satanás entra en Judas;
- Jesús le dice: «Lo que vas a hacer, hazlo más pronto» (Juan 13.27);
- «Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió» (Juan 13.30);
- solo entonces comienzan los discursos dirigidos a los Once (Juan 13.31-17.26).
Juan da la impresión de que Judas abandona realmente la sala antes de toda la parte final de la comida.
¿Qué texto debe servir de referencia?
En realidad, no hay que oponer Lucas y Juan.
Quedan dos posibilidades legítimas:
- Lucas sigue el orden cronológico: Judas participa en la Santa Cena.
- Juan da la cronología precisa mientras que Lucas agrupa los acontecimientos según su alcance teológico: Judas ya se ha ido cuando Jesús instituye la Santa Cena.
A nuestro parecer, la segunda solución armoniza con más facilidad el conjunto de los relatos. Juan manifiesta un interés particular por la sucesión de los acontecimientos de aquella noche y señala explícitamente la salida de Judas antes del comienzo de los discursos de despedida. Lucas, por su parte, parece privilegiar una construcción literaria en la que el anuncio de la traición hace resaltar de inmediato el contraste entre el don del nuevo pacto y la infidelidad del traidor.
Una observación exegética importante
El texto de (San Lucas 22.21) no dice que Judas acabe de recibir el pan y la copa. Jesús afirma solamente:
«La mano del que me entrega está conmigo en la mesa.»
Esta expresión puede entenderse como una designación general del traidor presente durante la comida. No precisa necesariamente que Judas siga sentado a la mesa en el momento exacto en que Lucas relata estas palabras. Es precisamente esta ambigüedad la que explica por qué la cuestión sigue abierta en la exégesis y por qué ninguna de las dos posturas puede demostrarse de manera definitiva a partir del solo texto bíblico.