Distinguir las apariciones a las mujeres
Lo que dicen los textos
Juan afirma claramente que Jesús se aparece primero a María Magdalena cuando ella se encuentra sola junto a la tumba después de la partida de Pedro y de Juan (Juan 20.11-18). María reconoce a Jesús cuando él la llama por su nombre.
Mateo relata por su parte que Jesús se aparece a las mujeres cuando salen de la tumba para anunciar la noticia a los discípulos (San Mateo 28.8-10).
A primera vista, parece haber, pues, dos apariciones distintas:
- Una aparición personal a María Magdalena (Juan 20.14-18).
- Una aparición al grupo de las mujeres (San Mateo 28.9-10).
Esta lectura se ve además reforzada por el testimonio de los discípulos de Emaús, que declaran que algunas mujeres vieron ángeles pero no mencionan haber visto a Jesús (San Lucas 24.22-24). Esto hace pensar que la aparición de Mateo quizá aún no era conocida o que afectaba a un grupo más reducido.
La hipótesis de un encuentro común
Podría imaginarse la siguiente secuencia:
- Las mujeres llegan a la tumba.
- María Magdalena se marcha inmediatamente a avisar a Pedro y a Juan (Juan 20.2).
- Las demás mujeres se quedan allí y reciben el mensaje de los ángeles (San Mateo 28.5-7 ; San Lucas 24.4-8).
- Pedro y Juan van a la tumba y luego se marchan (Juan 20.3-10).
- María permanece sola y se encuentra con Jesús (Juan 20.11-18).
- Al salir del huerto para transmitir el mensaje, se reúne con las demás mujeres.
- Jesús se aparece entonces al grupo reunido.
Esta reconstrucción permitiría conservar la prioridad de María Magdalena y explicar al mismo tiempo la aparición colectiva relatada por Mateo.
La dificultad principal
El problema es que Mateo parece presentar la aparición a las mujeres inmediatamente después de que salen de la tumba:
«Y mientras iban para dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro» (San Mateo 28.9).
La lectura natural del texto sugiere que esta aparición ocurre antes de que María haya regresado de su encuentro con Pedro y Juan.
Sin embargo, Mateo resume a menudo los acontecimientos sin precisar todos los detalles cronológicos. Es, pues, posible que haya condensado varios episodios en un único relato continuo, como a veces hace en otros lugares de su evangelio.
Otra solución frecuentemente adoptada
La armonización más corriente consiste en distinguir dos apariciones:
- Jesús se aparece primero a María Magdalena sola (Marcos 16.9 ; Juan 20.14-18).
- Después se aparece a las demás mujeres (San Mateo 28.9-10).
Esta solución tiene la ventaja de respetar la declaración de Marcos:
«Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena» (Marcos 16.9).
Si Jesús se hubiera aparecido simultáneamente a María y a las demás mujeres, la expresión «apareció primeramente a María Magdalena» perdería parte de su fuerza.
Conclusión
La primera hipótesis es perfectamente defendible si se admite que Mateo resume los acontecimientos y que la aparición a las mujeres tuvo lugar después del regreso de María. No obstante, el texto de Marcos 16.9 y la lectura más natural de Juan 20.14-18 llevan más bien a pensar que María Magdalena recibió una aparición personal antes de toda aparición colectiva a las demás mujeres.
Es además esta aparición individual la que explicaría por qué María llegó a ser, en la tradición cristiana primitiva, el primer testigo humano del Resucitado. (Juan 20.16-18 ; Marcos 16.9).
Propuesta de cronología
- Llegada del grupo de mujeres
Un grupo de mujeres, entre las que están María Magdalena, María la madre de Jacobo, Salomé, Juana y probablemente otras, va a la tumba antes del amanecer (San Mateo 28.1 ; Marcos 16.1-2 ; San Lucas 24.1 ; Juan 20.1).
- María Magdalena se marcha inmediatamente
Al comprobar que la piedra ha sido removida, María Magdalena concluye que el cuerpo ha sido llevado. Sin esperar más, corre a avisar a Pedro y a Juan (Juan 20.2).
Mientras tanto, las demás mujeres prosiguen su visita a la tumba.
- Las demás mujeres ven a los ángeles
Entran en la tumba y reciben el mensaje angélico que anuncia la resurrección (San Mateo 28.5-7 ; Marcos 16.5-7 ; San Lucas 24.4-8).
- Pedro y Juan llegan a la tumba
Alertados por María, corren a la tumba, comprueban que está vacía y luego se marchan (Juan 20.3-10).
- Primera aparición: María Magdalena
María, que ha vuelto tras ellos, permanece sola junto a la tumba. Es entonces cuando Jesús se le aparece personalmente (Juan 20.11-18).
Esta aparición es la primera aparición del Resucitado a un ser humano, lo cual corresponde a la afirmación de Marcos (Marcos 16.9).
- María va a anunciar la noticia
María se pone en camino para informar a los discípulos (Juan 20.18).
- Aparición a las demás mujeres
Paralelamente, las otras mujeres, que habían salido del sepulcro tras el mensaje de los ángeles, se encuentran con Jesús en el camino (San Mateo 28.9-10).
Esta aparición es colectiva y distinta de la concedida a María.
¿Por qué nos parece que esta solución es la mejor?
Permite respetar simultáneamente:
- la afirmación explícita de que Jesús se aparece primero a María Magdalena (Marcos 16.9);
- el relato detallado de Juan en el que María está a solas con Jesús (Juan 20.11-18);
- la aparición a las mujeres relatada por Mateo (San Mateo 28.9-10);
- el hecho de que Lucas distingue el testimonio de las mujeres del de María sin intentar fusionarlos (San Lucas 24.10).
Una posibilidad complementaria
No es imposible que María se haya reunido después con las demás mujeres y que hayan compartido juntas sus testimonios. Sin embargo, no creemos que la aparición de Mateo sea la misma que la de Juan. Los dos relatos presentan demasiadas diferencias de lugar, de circunstancias y de contenido para ser simplemente dos descripciones del mismo acontecimiento.
Así, la reconstrucción más sencilla es:
Ángeles a las mujeres → María avisa a Pedro y a Juan → Pedro y Juan visitan la tumba → Jesús se aparece a María sola → Jesús se aparece después a las demás mujeres.
Esta secuencia preserva la prioridad de María Magdalena e integra al mismo tiempo el conjunto de los testimonios evangélicos sin tener que suponer omisiones importantes en los textos.