Entre los evangelistas, solo Mateo relata la aparición de un astro singular asociado al nacimiento de Jesús. En la Antigüedad era habitual interpretar los fenómenos celestes como señales que anunciaban acontecimientos importantes, en particular el nacimiento o la muerte de personajes relevantes. Autores antiguos, como Flavio Josefo, mencionan así eclipses y fenómenos celestes para subrayar el alcance de un acontecimiento histórico.
Surge entonces la pregunta: ¿la estrella de Belén es una construcción simbólica, o remite a un fenómeno real observado en el cielo antiguo? Aunque algunos exegetas prefieren una lectura teológica o literaria, un enfoque equilibrado consiste en considerar que el relato puede conjugar un anclaje histórico real y una interpretación significativa.
Conviene también recordar que el término «estrella» (ἀστήρ) abarcaba en la Antigüedad una amplia gama de realidades: estrellas fijas, planetas, cometas, conjunciones e incluso fenómenos transitorios. Esta polisemia invita a un análisis prudente del texto.
El objetivo de este estudio es examinar los datos que proporciona Mateo, evaluar las principales hipótesis propuestas y luego formular una interpretación coherente que integre las dimensiones histórica, astronómica y teológica.