Una contribución contemporánea notable al estudio de la estrella de Belén es la de Frederick A. Larson, autor del libro y del documental The Star of Bethlehem. A partir de simulaciones astronómicas por computadora, Larson propone que el fenómeno descrito por Mateo corresponde a una serie de configuraciones planetarias notables, centradas especialmente en el planeta Júpiter, tradicionalmente asociado con la realeza en la astrología antigua.
Según esta hipótesis, las conjunciones observadas hacia los años 3 a 2 a. C., así como el movimiento retrógrado de Júpiter, podrían explicar tanto la aparición de «la estrella» como su aparente «detención» (San Mateo 2.9). Este enfoque tiene la ventaja de ofrecer una explicación basada en fenómenos naturales observables, a la vez que se inscribe en el marco de las interpretaciones astrológicas de la época.
Sin embargo, esta teoría sigue siendo objeto de debate, en particular por su lectura marcadamente astrológica del texto y por ciertas hipótesis interpretativas sobre los magos. No deja de constituir, con todo, un intento moderno significativo de articular los datos bíblicos y la reconstrucción astronómica