Études 1 à 2
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PER284
Purificación del Templo por segunda vez
La segunda purificación del Templo por Jesús, el lunes 28 de marzo del año 33, es un acto profético y simbólico. Al expulsar a los vendedores del atrio de los gentiles y citar a Isaías y Jeremías, Jesús denuncia la corrupción del culto, afirma su autoridad mesiánica y anuncia el juicio venidero sobre el Templo. Este acontecimiento precipita la decisión de los jefes religiosos de darle muerte.
Exodo 12.3-8 (Reina-Valera 1909) :Hablad á toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de aqueste mes tómese cada uno un cordero por las familias de los padres, un cordero por familia:Mas si la familia fuere pequeña que no baste á comer el cordero, entonces tomará á su vecino inmediato á su casa, y según el número de las personas, cada uno conforme á su comer, echaréis la cuenta sobre el cordero.El cordero será sin defecto, macho de un año: tomaréislo de las ovejas ó de las cabras:Y habéis de guardarlo hasta el día catorce de este mes; y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.Y tomarán de la sangre, y pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura: con hierbas amargas lo comerán.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER289
La autoridad del Mesías Jesús puesta en entredicho
En el Templo de Jerusalén, los jefes religiosos cuestionan públicamente la autoridad de Jesús. Con una hábil contrapregunta sobre el bautismo de Juan, los reduce al silencio y pone al descubierto su mala fe. Este episodio sinóptico (Mt 21.23-27; Mr 11.27-33; Lc 20.1-8) ilustra la creciente oposición de las autoridades al Mesías durante su última semana antes del arresto.
San Lucas 20.1-8 (Reina-Valera 1909) :Y ACONTECIÓ un día, que enseñando él al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegáronse los príncipes de los sacerdotes y los escribas, con los ancianos;Y le hablaron, diciendo: Dinos: ¿con qué potestad haces estas cosas? ¿ó quién es el que te ha dado esta potestad?Respondiendo entonces Jesús, les dijo: Os preguntaré yo también una palabra; respondedme:El bautismo de Juan, ¿era del cielo, ó de los hombres?Mas ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?Y si dijéremos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará: porque están ciertos que Juan era profeta.Y respondieron que no sabían de dónde.Entonces Jesús les dijo: Ni yo os digo con qué potestad hago estas cosas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org