• El juicio de las naciones

    El artículo analiza el juicio de las naciones en Mateo 25:31-46, donde el Hijo del Hombre separa las ovejas de los cabritos según sus acciones. Pone el acento en la responsabilidad y la justicia divina, y llama a acciones concretas de amor.

    Juan 5.22-27 (Reina-Valera 1909) :
    Porque el Padre á nadie juzga, mas todo el juicio dió al Hijo;Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida.De cierto, de cierto os digo: Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán.Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así dió también al Hijo que tuviese vida en sí mismo:Y también le dió poder de hacer juicio, en cuanto es el Hijo del hombre.
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