Étude 1 sur 2 · Première apparition du Messie Jésus à Marie de Magdala

  1. Étude 1 : Première apparition du Messie Jésus à Marie de Magdala
  2. Étude 2 : Seconde apparition du Messie Jésus aux autres femmes
  • Primera aparición del Mesías Jesús a María Magdalena

    La perícopa PER370 analiza la primera aparición de Cristo resucitado a María Magdalena, el domingo 3 de abril del año 33 por la mañana, cerca del sepulcro en Jerusalén. Relatada principalmente por Juan (Jn 20,11-18) y confirmada por Marcos (Mc 16,9), este encuentro revela la ignorancia inicial de María acerca de la resurrección, su confusión al tomar a Jesús por el hortelano y la naturaleza particular de las apariciones pascuales. El artículo adopta un método sinóptico riguroso, confrontando los evangelios.

    San Mateo 28.8-10 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo á dar las nuevas á sus discípulos. Y mientras iban á dar las nuevas á sus discípulos,He aquí, Jesús les sale al encuentro, diciendo: Salve. Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron.Entonces Jesús les dice: No temáis: id, dad las nuevas á mis hermanos, para que vayan á Galilea, y allí me verán.
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  • Segunda aparición del Mesías Jesús a las otras mujeres

    La perícopa PER371 analiza la segunda aparición de Jesús resucitado a las mujeres (Mt 28.9-10), el domingo por la mañana cerca del sepulcro en Jerusalén. El artículo armoniza la aparente tensión entre Marcos (silencio y temor de las mujeres) y Mateo (encuentro con Jesús), mostrando que estos relatos son complementarios: Marcos describe la reacción inmediata de estupor, y Mateo añade la alegría. Solo Mateo relata esta aparición específica.

    Juan 20.26-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz á vosotros.Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel.Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío!Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro.Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
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