Es una pregunta muy interesante, y los exegetas se la han planteado a menudo. El candidato desafortunado a la sucesión de Judas, José llamado Barsabás, apodado Justo (Hechos 1.23), poseía manifiestamente todas las cualidades requeridas para ser apóstol. ¿Por qué no se le encuentra entre los Siete en Hechos 6.5?
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Lucas no dice nada de su suerte posterior
La respuesta más sencilla es que Lucas no habla de él. Después de Hechos 1.23, José Barsabás desaparece por completo del relato. Es, pues, imposible saber con certeza cuál fue su ministerio posterior.
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Los Siete parecen pertenecer al grupo de los helenistas
Los siete hombres elegidos llevan todos nombres griegos:
- Esteban;
- Felipe;
- Prócoro;
- Nicanor;
- Timón;
- Parmenas;
- Nicolás, prosélito de Antioquía (Hechos 6.5).
Muchos exegetas piensan que ellos mismos procedían del grupo de los judíos helenistas cuyas viudas se quejaban. Su designación habría constituido así una respuesta particularmente sabia a la crisis.
Ahora bien, José Barsabás llevaba un nombre arameo («Barsabás») y un sobrenombre latino («Justo»). Nada indica que perteneciera al ambiente helenista. Por tanto, quizá no formaba parte del grupo directamente afectado.
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Su llamamiento podía ser diferente
El hecho de no haber sido elegido apóstol no implicaba necesariamente que debiera recibir otra función importante. En el Nuevo Testamento, Dios no confía los mismos ministerios a todos (1 Corintios 12.4-6).
Es posible que José Barsabás ejerciera otro servicio del que Lucas no habla.
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Los criterios de selección eran diferentes
Para llegar a ser apóstol, era necesario haber acompañado a Jesús desde el bautismo de Juan hasta la ascensión (Hechos 1.21-22).
Para formar parte de los Siete, los criterios eran:
- tener buen testimonio;
- estar lleno del Espíritu Santo;
- estar lleno de sabiduría (Hechos 6.3).
Las dos funciones no eran, pues, idénticas.
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Una posible razón teológica
Llama la atención que Lucas nunca intente «consolar» a los candidatos no elegidos. José Barsabás desaparece de su relato sin la menor observación. Esto subraya que la elección de Matías no era una recompensa personal, sino un llamamiento particular de Dios. Del mismo modo, no ser elegido entre los Siete no significa ser apartado.
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Una hipótesis interesante
Si los Siete eran mayoritariamente helenistas, la elección de José Barsabás, probablemente un judío hebreo, habría sido menos apropiada en este contexto. Quizá los apóstoles quisieron confiar esta responsabilidad a los representantes del grupo que se sentía perjudicado, manifestando así su confianza y favoreciendo la reconciliación en el seno de la Iglesia.
Conclusión
Ignoramos por qué José Barsabás no figura entre los Siete. La razón más verosímil es que estos fueron elegidos principalmente entre los creyentes helenistas para resolver una crisis que afectaba precisamente a su comunidad. El silencio de Lucas sobre la suerte del competidor de Matías recuerda también que, en la Iglesia primitiva, no todos los siervos de Dios fueron llamados a ocupar funciones visibles ni a dejar su nombre en la historia.
Incluso se puede observar cierta analogía con Juan 21.22: cuando Pedro se inquieta por la suerte de otro discípulo, Jesús le responde:
«¿Qué a ti? Sígueme tú.»
Así, en los Hechos, el énfasis nunca se pone en la carrera de las personas, sino en el avance de la obra de Dios.