• Los guardias advierten a las autoridades judías

    Mateo 28.11-15 relata que los guardias del sepulcro, testigos involuntarios de la resurrección, acudieron a las autoridades judías. Estas los sobornaron para que difundieran la tesis del robo del cuerpo por parte de los discípulos. El artículo analiza el valor apologético de este testimonio ajeno al círculo cristiano y las contradicciones de la versión oficial, y subraya que este episodio, exclusivo de Mateo, se inscribe en la cronología pascual del domingo 3 de abril del año 33.

    Juan 20.24-34 (Reina-Valera 1909) :
    Empero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz á vosotros.Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel.Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío!Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro.Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
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