El arameo ocupa el centro del libro.
Esta sección contiene:
Daniel 2 - el sueño de la estatua;
Daniel 3 - la estatua de oro y el horno;
Daniel 4 - la humillación de Nabucodonosor;
Daniel 5 - el juicio de Belsasar;
Daniel 6 - Daniel en el foso de los leones;
Daniel 7 - la visión de las cuatro bestias.
Este conjunto reúne, pues, tanto relatos como visiones.
No puede definirse simplemente como una sección histórica o una sección profética.
5. Una unidad lingüística reforzada por una unidad literaria
La importancia de la sección aramea aparece con mayor claridad cuando se relaciona su lengua con su estructura.
Los seis capítulos pueden organizarse así:
A - Daniel 2: sucesión de los reinos y Reino de Dios
B - Daniel 3: fieles amenazados y luego librados
C - Daniel 4: soberano orgulloso humillado y luego restaurado
C' - Daniel 5: soberano orgulloso juzgado y derribado
B' - Daniel 6: fiel amenazado y luego librado
A' - Daniel 7: sucesión de los reinos y dominio eterno
La correspondencia entre la unidad lingüística y los paralelos temáticos da una importancia particular a Daniel 2-7 en la arquitectura general del libro.
El arameo no es, pues, solamente una curiosidad lingüística.
Contribuye a delimitar una verdadera unidad literaria.