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Los principales puntos de referencia estructurales del libro de Daniel

El estudio de la estructura de Daniel pone de manifiesto varios niveles de organización que se superponen sin confundirse: orden cronológico, distribución lingüística, géneros literarios, estructura concéntrica de Daniel 2–7 y progresión de las visiones. Esta síntesis reúne los principales puntos de referencia necesarios para leer el libro entero sin imponer una estructura única a textos que tienen cada uno su propia organización.

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1. Varias estructuras complementarias

El libro de Daniel no puede explicarse mediante una única división.

La división tradicional entre relatos y visiones es real, pero no da cuenta de la distribución lingüística.

La división entre hebreo y arameo es importante, pero tampoco basta para explicar la progresión profética.

La estructura concéntrica de Daniel 2-7 es particularmente nítida, pero no debe extenderse artificialmente a los doce capítulos.

Hay, pues, que distinguir varios niveles:

la estructura narrativa y profética;

la estructura lingüística;

la estructura concéntrica de Daniel 2-7;

la cronología histórica;

la progresión de las revelaciones;

el movimiento teológico general del libro.

Estos niveles se complementan.

2. Primer nivel: relatos y visiones

La primera división observable se basa en el género dominante de los capítulos.

Daniel 1-6 contiene principalmente relatos.

Daniel 7-12 contiene principalmente visiones y revelaciones proféticas.

Esta división permite una primera orientación en el libro.

Sin embargo, debe matizarse.

Daniel 2 contiene una profecía importante dentro de un relato.

Daniel 7 pertenece a las visiones, pero sigue vinculado a Daniel 2-6 por su lengua aramea y por su posición en la estructura concéntrica.

La frontera entre relatos y visiones es, por tanto, una frontera de predominio literario, no una separación absoluta.

3. Segundo nivel: hebreo, arameo, hebreo

La estructura lingüística presenta otra división:

Daniel 1.1-2.4a: hebreo

Daniel 2.4b-7.28: arameo

Daniel 8.1-12.13: hebreo

Esta distribución muestra de inmediato que la estructura lingüística no corresponde a la división entre relatos y visiones.

Daniel 7 es el punto más revelador.

Pertenece a las visiones por su género, pero a la gran unidad aramea por su lengua.

El capítulo funciona, pues, como una bisagra entre varias estructuras.

4. Tercer nivel: Daniel 2-7

La sección aramea posee una organización interna particularmente coherente:

A - Daniel 2: los reinos y el Reino de Dios

B - Daniel 3: los fieles amenazados y librados

C - Daniel 4: el soberano humillado y restaurado

C' - Daniel 5: el soberano juzgado y derrocado

B' - Daniel 6: el fiel amenazado y librado

A' - Daniel 7: los reinos y el dominio eterno

Esta estructura constituye el más claramente observable en la organización general del libro.

Permite comprender, en particular, por qué Daniel 7 está situado después de Daniel 6, aunque su visión es cronológicamente anterior a los acontecimientos de Daniel 5.

5. Cuarto nivel: el orden cronológico

La cronología produce todavía otra organización.

Los capítulos 7 y 8 pertenecen al reinado de Belsasar.

Por tanto, deben situarse antes de la caída de Babilonia relatada en Daniel 5.

Daniel 9 pertenece al período de Darío.

Daniel 10 sitúa la última gran revelación en el tercer año de Ciro.

La sucesión cronológica simplificada queda, pues, así:

Daniel 1

↓

Daniel 2-4

↓

Daniel 7

↓

Daniel 8

↓

Daniel 5

↓

Daniel 6 y Daniel 9

↓

Daniel 10-12

Esta reconstrucción sigue siendo aproximada para los episodios cuyo texto no proporciona una fecha precisa.

6. Quinto nivel: la progresión de las visiones

Las visiones presentan una progresión que no depende solamente de su fecha.

Daniel 2 establece una primera arquitectura de los reinos.

Daniel 7 retoma esta arquitectura y la profundiza.

Daniel 8 identifica ciertas potencias.

Daniel 9 concentra la atención en el pueblo de Daniel, Jerusalén y las setenta semanas.

Daniel 10-12 desarrolla la última gran revelación hasta la liberación y la resurrección.

Esta progresión puede resumirse así:

marco general → profundización → precisión → focalización → cumplimiento.

7. Sexto nivel: la progresión teológica

A estas estructuras literarias y cronológicas se añade un movimiento teológico.

El libro comienza con una pregunta implícita:

¿Significa la victoria de Babilonia que el Dios de Israel ha perdido el control de la historia?

Daniel 1.2 ofrece ya la orientación de la respuesta al afirmar que el Señor entregó a Joacim en manos de Nabucodonosor.

Los capítulos siguientes desarrollan progresivamente esta afirmación.

Daniel 2 muestra que Dios conoce y revela la sucesión de los reinos.

Daniel 3 muestra que el poder no puede imponer la adoración sin toparse con la fidelidad de los siervos de Dios.

Daniel 4 muestra que el soberano puede ser humillado.

Daniel 5 muestra que se le puede quitar su reino.

Daniel 6 muestra que la fidelidad sigue siendo posible bajo otro régimen.

Daniel 7-12 extiende estos principios al conjunto del movimiento profético de la historia.

8. El papel particular de Daniel 1

Daniel 1 se sitúa antes de la gran unidad aramea.

Su función es introductoria.

Presenta:

  • la crisis histórica;
  • Daniel y sus compañeros;
  • el entorno babilónico;
  • la cuestión de la fidelidad;
  • la sabiduría concedida por Dios;
  • el horizonte cronológico que llega hasta Ciro.

Daniel 1.21 tiene a este respecto una función importante:

«Y estuvo Daniel hasta el año primero del rey Ciro.»

Desde el primer capítulo, el lector aprende, pues, que Daniel sobrevivirá a la dominación babilónica.

9. El papel particular de Daniel 7

Daniel 7 ocupa una posición única.

Es simultáneamente:

el el último capítulo de la sección aramea;

el el último elemento de la estructura concéntrica de Daniel 2-7;

la la primera gran visión relatada directamente por Daniel en la segunda mitad del libro;

aquí profundización de la sucesión de reinos anunciada en Daniel 2.

Constituye, pues, una de las principales bisagras de la obra.

10. El papel particular de Daniel 9

Daniel 9 también se distingue.

Comienza con Daniel estudiando una profecía anterior, la de Jeremías sobre los setenta años.

Este estudio lleva a la oración y luego a la revelación de las setenta semanas.

El capítulo establece así una relación entre:

profecía anterior → estudio → comprensión → oración → nueva revelación.

Constituye una unidad profética particular cuyo análisis detallado debe realizarse por separado.

11. El papel particular de Daniel 10-12

Los tres últimos capítulos deben leerse como una sola gran unidad.

Daniel 10 introduce la revelación.

Daniel 11 constituye su desarrollo principal.

Daniel 12 conduce a su horizonte final.

La progresión es continua:

contexto de la revelación → conflictos históricos → angustia → liberación → resurrección.

La división moderna en tres capítulos no debe, pues, ocultar su continuidad.

12. Cuadro general de la estructura

PasajeLenguaGénero dominanteFunción principal
Daniel 1.1-2.4aHebreoRelatoIntroducción histórica y teológica
Daniel 2.4bPaso al arameoRelatoEntrada en la sección aramea
Daniel 2ArameoRelato + profecíaPrimera arquitectura de los reinos
Daniel 3ArameoRelatoFidelidad y liberación
Daniel 4ArameoRelatoHumillación del soberano
Daniel 5ArameoRelatoJuicio del soberano y caída de Babilonia
Daniel 6ArameoRelatoFidelidad y liberación
Daniel 7ArameoVisiónReinos, juicio y dominio eterno
Daniel 8HebreoVisiónPrecisión sobre ciertas potencias
Daniel 9HebreoOración + profecíaJerusalén y setenta semanas
Daniel 10HebreoVisión introductoriaApertura de la última revelación
Daniel 11HebreoProfecíaDesarrollo histórico detallado
Daniel 12HebreoProfecíaLiberación, resurrección y conclusión

13. Cuadro de las principales correspondencias

ElementoCorrespondencia o desarrollo
Daniel 1Introducción del conjunto
Daniel 2Responde particularmente a Daniel 7
Daniel 3Responde particularmente a Daniel 6
Daniel 4Responde particularmente a Daniel 5
Daniel 5Responde particularmente a Daniel 4
Daniel 6Responde particularmente a Daniel 3
Daniel 7Responde particularmente a Daniel 2 y abre las visiones de la segunda parte
Daniel 8Precisa ciertas potencias
Daniel 9Introduce una cronología particular sobre el pueblo y Jerusalén
Daniel 10-12Forma una sola gran revelación
Daniel 12Conduce el libro hacia la resurrección y la esperanza final

El término «correspondencia» no tiene aquí siempre el mismo sentido.

Daniel 2-7 presenta una verdadera organización concéntrica.

Las relaciones entre los demás capítulos responden más bien a la progresión, al desarrollo o a la continuidad temática.

14. Lo que hay que evitar

El estudio estructural de Daniel puede resultar contraproducente si pretende multiplicar las construcciones.

Conviene, en particular, evitar:

desde transformar toda repetición en un ;

desde buscar una simetría perfecta entre los doce capítulos;

el imponer a cada visión los símbolos de otra visión;

desde confundir el orden literario con el orden cronológico;

desde considerar las divisiones modernas en capítulos como los límites necesarios de las unidades literarias;

desde sacar del bilingüismo conclusiones que el propio texto no permite establecer con certeza.

La estructura debe iluminar el texto, no convertirse en un sistema impuesto al texto.

15. Lo que puede retenerse con mayor seguridad

Varias observaciones poseen un grado de solidez particularmente alto.

Primero, Daniel es un libro bilingüe organizado según una sucesión hebreo-arameo-hebreo.

Segundo, Daniel 2.4b-7.28 constituye una importante unidad aramea.

Tercero, Daniel 2-7 presenta fuertes correspondencias concéntricas.

Cuarto, el orden de los capítulos no es estrictamente cronológico.

Quinto, Daniel 10-12 forma una sola gran revelación.

Sexto, las visiones presentan una progresión en la que varios temas son retomados y profundizados.

Estas observaciones constituyen los puntos de referencia estructurales más útiles para el estudio detallado del libro.

16. Tres niveles que siempre hay que distinguir

El análisis de la estructura confirma finalmente la necesidad de distinguir tres niveles.

Lo que el texto muestra directamente

Por ejemplo: cambio de lengua en Daniel 2.4; retorno al hebreo en Daniel 8; primer año de Belsasar en Daniel 7.1; tercer año de Ciro en Daniel 10.1.

Lo que el análisis literario permite establecer

Por ejemplo: las fuertes correspondencias entre Daniel 2 y 7, 3 y 6, 4 y 5.

Lo que la interpretación propone

Por ejemplo: la razón precisa de la elección del arameo o ciertas estructuras secundarias propuestas para otros capítulos.

Esta distinción permite conservar en el estudio su rigor académico.

Conclusión del anexo

La estructura de Daniel es a la vez compleja y coherente.

No descansa en un solo principio, sino en varios niveles complementarios:

lenguas ;

géneros literarios;

cronología ;

correspondencias ;

progresión profética;

desarrollo teológico.

Uno de los resultados más importantes de este análisis consiste precisamente en no reducir el libro a una fórmula demasiado simple.

Daniel no es solamente una colección de relatos ni solamente una serie de profecías.

Es un conjunto en el que los relatos preparan las visiones, las visiones iluminan los relatos y las diferentes revelaciones profundizan progresivamente un mismo interrogante sobre la soberanía, los reinos y el desenlace de la historia.

La estructura general puede resumirse finalmente así:

Daniel 1: entrar en el exilio

Daniel 2-7: comprender los reinos y la soberanía divina

Daniel 8-9: profundizar en la historia profética y el destino de Jerusalén

Daniel 10-12: conducir la revelación hasta la liberación y la resurrección

La diversidad literaria del libro no constituye, pues, un obstáculo para su unidad.

Es uno de sus principales medios de expresión.